domingo, 5 de abril de 2020

A través del silencio




La costumbre de mirarte
cuando cae la noche, estrellas reverberantes,
tras las cortinas henchidas por el cálido viento,
oscuridad surcada por fantasmas.
Juego en las bocas bajo el sonido
de los animales de los trópicos,
ímpetu en las piernas.
El bosque susurra a lo lejos.

Por la ventana entran aromas
del frescor de la hierba,
se diría que estamos tumbados
boca arriba sobre el cálido césped
o sobre el puente del torrente.

El agua se oye a través del silencio,
chocando contra las piedras,
cogidos de la mano
dan ganas de desafiar al viento.
El presente somnoliento
deja dormir al futuro.

Poesía de confinamiento

Alarma

Estos días de confinamiento me pregunto
si regresaremos del olvido, 
si sobreviviremos a la distancia,
veo a la gente asomada a sus ventanas
con la mirada hierática,
pero con expresión bondadosa.

Campanas que doblan a muerte,
el dolor atrapado en la madera,
en posición de descanso eterno
en la noche de las noches
se vislumbra un halo lunimoso,
se abren las secretas puertas del cielo.

Cuando el sentir es una tortura
veo el pálido resplandor
de lo que fuera un corazón ardiente
en la época de la juventud
cuando todos amábamos
como caballos salvajes.

El rosa trémulo de las flores
que se abren temerosas 
en esta primavera doliente,
los pájaros que sobrevuelan
los pueblos vacíos de humanidad.
Las personas encerradas en sus casas
esperan a que amaine la tormenta.

Mientras dormimos en el mundo real
en el que acecha un enemigo invisible,
estamos despiertos en otro sitio,
en un mundo imaginario
en un laberinto urdido de recuerdos,
creado y destruido por el hombre.

5 de abril de 2020

lunes, 13 de enero de 2020

¿Libro revalorizado?

Me asombra ver en Amazon a la venta un libro que publiqué en 1992, su PVP era de 10 €, y ahora en Librovicios, un blog de venta de libros de segunda mano sito en Azanuy (Huesca), se vende por 39,99 €, cuadruplicando su precio. No sé si emocionarme por la revalorización y publicidad en internet o simplemente reconocer que cuando un libro sale al mercado ya deja de ser del autor y tiene otros dueños. No obstante, diré que para los que estén interesados en él, quedan todavía ejemplares a la venta en el Ayuntamiento de Estadilla. Eso sí, por 10 € y nuevos como el primer día.
Ver enlace del libro ¿revalorizado?:
https://www.amazon.es/VIRGEN-CARRODILLA-Arag%C3%B3n-Mendoza-Argentina/dp/8460607224


lunes, 6 de enero de 2020

Conversaciones con Silvana



Silvana Gonzalez Gabrieli- Nacida en Buenos Aires en 1963-
Fotografía hecha en la Casa de la Cultura de Monzón.



ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA BUÑERO-ESTADILLA





viernes, 23 de agosto de 2019

Un recuerdo

Ayer fue un día de emociones, en mi viejo ordenador encontré entre otras estas fotos de 2010 en las que mi entrañable amigo Joaquín Coll que nos dejó hace poco, me acompañaba en dos actos literarios en la UNED de Barbastro y en Estadilla. No sé si en vida le agradecí bastante su implicación con mis escritos, siempre fue un hombre afable, interesado por la cultura, por las tradiciones y por la gente de su zona. De carácter multidisciplinar, igual atendía su huerto como fiel hortelano que era, como recopilaba recetas en su pasión por la gastronomía, como escribía sobre el oficio familiar de relojero. Implicado políticamente con sus paisanos de Barbastro y siempre amigo de sus amigos, le recordaremos con cariño. Ha dejado un hueco que no será fácil de llenar, vaya este recuerdo para él con la Oda de Fray Luis de León. D.E.P.  

Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera
de bella flor cubierto
ya muestra en esperanza el fruto cierto.





    ODA I - VIDA RETIRADA

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido;
  Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio Moro, en jaspe sustentado!
  No cura si la fama
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera.
  ¿Qué presta a mi contento
si soy del vano dedo señalado;
si, en busca deste viento,
ando desalentado
con ansias vivas, con mortal cuidado?
  ¡Oh monte, oh fuente, oh río,!
¡Oh secreto seguro, deleitoso!
Roto casi el navío,
a vuestro almo reposo
huyo de aqueste mar tempestuoso.
  Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero;
no quiero ver el ceño
vanamente severo
de a quien la sangre ensalza o el dinero.
  Despiértenme las aves
con su cantar sabroso no aprendido;
no los cuidados graves
de que es siempre seguido
el que al ajeno arbitrio está atenido.
  Vivir quiero conmigo,
gozar quiero del bien que debo al cielo,
a solas, sin testigo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.
  Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera
de bella flor cubierto
ya muestra en esperanza el fruto cierto.
  Y como codiciosa
por ver y acrecentar su hermosura,
desde la cumbre airosa
una fontana pura
hasta llegar corriendo se apresura.
  Y luego, sosegada,
el paso entre los árboles torciendo,
el suelo de pasada
de verdura vistiendo
y con diversas flores va esparciendo.
  El aire del huerto orea
y ofrece mil olores al sentido;
los árboles menea
con un manso ruïdo
que del oro y del cetro pone olvido.
  Téngase su tesoro
los que de un falso leño se confían;
no es mío ver el lloro
de los que desconfían
cuando el cierzo y el ábrego porfían.
  La combatida antena
cruje, y en ciega noche el claro día
se torna, al cielo suena
confusa vocería,
y la mar enriquecen a porfía.
  A mí una pobrecilla
mesa de amable paz bien abastada
me basta, y la vajilla,
de fino oro labrada
sea de quien la mar no teme airada.
  Y mientras miserable-
mente se están los otros abrazando
con sed insacïable
del peligroso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.
  A la sombra tendido,
de hiedra y lauro eterno coronado,
puesto el atento oído
al son dulce, acordado,
del plectro sabiamente meneado.

autógrafo